domingo, 6 de noviembre de 2011

A UNOS OJOS



A UNOS OJOS


Tus ojos que contemplo con delicias
tienen el mismo brillo de la aurora
tienen la suavidad de las caricias
y la dulce mirada que enamora, ay
y la dulce mirada que enamora

Y por eso, yo los adoro
y hasta el fondo del alma me embeleso
saben llorar de pena cuando lloro
y se llenan de amor cuando los beso, ay
y se llenan de amor cuando los beso

Tus ojos de mirar  adormecido
tienen la placidez de la buen calma
y muestran en su fondo cristalino
la divina pureza de tu alma, ay
la divina pureza de tu alma

Y por eso, yo los adoro
y hasta el fondo del alma me embeleso
saben llorar de pena cuando lloro
y se llenan de amor cuando los beso, ay
y se llenan de amor cuando los beso

Recuerda que mi vida está en tus ojos
ellos son mi alegría y mi amargura
ellos me hacen sufrir con sus enojos
y me vuelven la paz con su ternura, ay
y me vuelven la paz con su ternura

Y por eso, yo los adoro
y hasta el fondo del alma me embeleso
saben llorar de pena cuando lloro
y se llenan de amor cuando los beso, ay
y se llenan de amor cuando los beso.

LETRAS DE OTRAS CANCIONES GRABADAS



Los Romanceros grabaron durante los treinta y seis años de vida del trío, unas ciento cincuenta canciones. Veintidós de ellas se acaban de presentar, con algún detalle o anécdota  de su historia. Ahora se ofrece, en orden alfabético, la letra de otras sesenta y seis de esas piezas y que probablemente fueron, junto con algunas de las anteriores, las más solicitadas a la hora de llevar serenatas a las lindas de Medellín.

ESCUCHA MI CANCIÓN

Gerardo Cardona era el administrador del teatro en los primeros años de la década de los sesentas. A él le gustaba escribir  letra de canciones, pero no era músico. Una vez le presentó a Jorge Valle una pieza que había escrito. Al director del trío le pareció interesante  como para ponerle música y hacerle unos buenos arreglos. El mismo Jorge Valle se encargó de ese asunto, y resultó así el bambuco titulado “Escucha mi canción”. Basta escucharla una sola vez para apreciar que es una melodía muy romántica, y cantada con mucho sentimiento por el trío. Este número fue incluido en el disco “Chacha linda”. Cuando éste salió a la venta, Los Romanceros lo compraron, y esa misma noche se lo llevaron de regalo al Sr. Cardona, quien era ya el orgulloso padre de un nuevo bambuco.
La letra de “Escucha mi canción” dice así:

Muchacha de roja boca/ que tienes mi alma cautiva/ escucha de mi ansia loca/ la canción más expresiva/ desde que te estoy queriendo/ desde que te estoy amando/ no puedo dormir sabiendo/ que tu amor me estás negando/  no puedo dormir sabiendo/ que tu amor me estás negando/
Por qué tu amor no me muestras/ o me dices que me  quieres/ por qué si en las almas nuestras/ floran los mismos quereres. / Si un día muestras bien mío/ el amor que  estoy pidiendo/ verás el ranchito mío/ de cariños  floreciendo/ verás el ranchito mío/ de cariños  floreciendo/

 Por qué tu amor no me muestras/ o me dices que me  quieres/ por qué si en las almas nuestras/ floran los mismos quereres. / Si un día muestras bien mío/ el amor que  estoy pidiendo/ verás el ranchito mío/ de cariños  floreciendo/ verás el ranchito mío/ de cariños  floreciendo/

TU ALMA

Este hermoso bolero fue muy escuchado desde principios de la década de los cincuentas, en las voces del trío cubano  “Los Hermanos Rigual”. Ellos vinieron a Medellín, en 1952, y conocieron la interpretación del trío colombiano. Se hicieron muy amigos los integrantes de ambos conjuntos, y hasta alguna vez salieron juntos a almorzar. Jorge Valle adquirió un requinto que el trío cubano trajo en su gira. Con él punteó Copete casi todas las grabaciones que hizo con Los Romanceros. En 1956 Los Romanceros grabaron este hermoso bolero. Vale la pena escucharlo, porque es una versión extraordinaria. La letra de esta canción es la siguiente:

Tu alma/ que fue mi inspiración/ tu alma/ que me enseñó a soñar/ yo quiero/ que vuelva a mí otra vez/ no puedo/ sin tu alma /vivir/
Siento que soy/ una ilusión perdida/ lejos de ti/ no tengo inspiración/ Sólo tu alma/ anidará en mi vida/ vuelve  otra vez, /vuelve otra vez/ te llevo en mi canción/ Tu alma/ que fue mi inspiración/ tu alma/ que me enseñó a soñar/ yo quiero/ que vuelva a mí otra vez/ no puedo/ sin tu alma vivir/

Tu alma/ que fue mi inspiración/ tu alma/ que me enseñó a soñar/ yo quiero/ que vuelva a mí otra vez/ no puedo/ sin tu alma vivir/

MI SERENATA




Cariñosamente llamaban Fatty Montero al robusto pianista argentino compositor de esta canción, y que vino a Colombia traído por Lucho Bermúdez, para que fuera el pianista de su gran orquesta.  Él compuso “Mi serenata” directamente para Los Romanceros, con el fin de que ellos la utilizaran como entrada de las serenatas que daban noche tras noche. Y en efecto, casi siempre empezaban sus serenatas con este número. Luego, otros conjuntos de la ciudad  tomaron la costumbre de iniciar sus nocturnas actuaciones con esta pieza.  




La letra de este bolero dice así:

Esta es mi serenata/ la traigo para ti/ te digo así te quiero/ sin ti no puedo más vivir/ Te quiero tanto y tanto/ como nunca soñé querer/ me moriría de pena/ si me faltaras tu mi bien/ Y esta noche te canto/ al pie de tu ventana/ esa es la forma/ que tengo yo de amar/ Vida mía/ que falta tu me haces/ eres mi inspiración/ la reina de mi amor/

Y esta noche te canto/ al pie de tu ventana/ esa es la forma/ que tengo yo de amar/ Vida mía/ que falta tu me haces/ eres mi inspiración/ la reina de mi amor/

ME VOLVÍ VIEJO


Esta canción es un pasillo de José A. Morales. Los Romanceros, dentro de su estilo tan definido, la interpretaron como bolero. El compositor, cuando escuchó la grabación se fue a El Escorial a discutir con el trío, porque se la habían convertido en bolero, y terminó insultándolos con términos muy groseros, no publicables. No se imaginó, que este bolero iba a ser uno de los éxitos de Los Romanceros en las serenatas.
En esos años en Colombia ocurría algo extraño. Los compositores se enfurecían si les arreglaban o adaptaban sus obras. En otras partes, el compositor busca a los intérpretes para que le monten sus obras. Aquí se enfurecían. Otro ejemplo similar ocurrió cuando el cantante de Puerto Rico Bobby Capó, vino con el Cuarteto Victoria a hacer algunas presentaciones en la ciudad. Resulta que estando Bobby Capó en el Café Regina, se le acercó el compositor y cantante barranquillero Oswaldo Suárez a regañarlo, porque había grabado una canción colombiana en el exterior, cambiándole el ritmo de bambuco. Resultó una linda interpretación, pero a Suárez no le importaba eso. El cantante boricua se levantó con calma, y muy decentemente, en silencio, abandonó el lugar.

Bueno, la linda letra de este bolero interpretado por Los Romanceros dice así:

Me volví viejo/ de tanto esperarte/ me volví viejo esperando tu amor/ me volví viejo y no pude olvidarte/ ¿qué culpa tiene de esto el corazón?/ Si se pudiera/ borrar con las manos/ tantos recuerdos/ de la juventud/ nunca tendríamos/ que llorar ya viejos/ las consecuencias de la ingratitud/ ¿Por qué tendremos que llevar a cuestas/ la cruz pesada de la ingratitud/ como castigo por haber amado/ si amor fue lo que predicó Jesús?/ Por eso hoy viejo como aquellos libros/ que se envejecieron sin hallar lector/ paso a paso/ voy por mi camino/ musitando bajo, mi triste canción/

Por eso hoy viejo como aquellos libros/ que se envejecieron sin hallar lector/ paso a paso/ voy por mi camino/ musitando bajo, mi triste canción/ Me volví viejo de tanto esperarte/ me volví viejo esperando tu amor/ me volví viejo y no pude olvidarte/ ¿Para qué culpamos de esto al corazón?/

COSAS LINDAS






Jorge Valle, el fundador y director de Los Romanceros, fue también compositor de varias de las canciones que interpretó el trío. Talvez “Cosas lindas” y “Chiquilla” son dos de sus más reconocidas obras. Compuso además de esas dos, las siguientes: “Escucha mi canción” (compositor de la música), “Ausencia”, “Chacha-cumbé”, “Como pelota”, “El llanero” (huapango), “Ingrata” (samba chilena) y  “Viva mi desgracia” (ranchera).
 Ésta es la letra de “Cosas lindas”:

A que negarlo/ que estoy en la gloria /cuando estoy contigo/ besar tu pelo/ besar esa boca/ de rojo encendido/ Besar tus ojos/ aspirar tu aliento/ son las cosas lindas/ que con tu amor/ grata ilusión/ son lo que ansío/ Deja mis labios/ besar los tuyos/ardorosamente/ deja mis manos/ que te acaricien/ con todo mi amor/ Besar tus ojos/aspirar tu aliento/ son las cosas lindas/ que con tu amor/ grata ilusión/ son lo que ansío/
 Deja mis labios/ besar los tuyos ardorosamente/ deja mis manos/ que te acaricien con todo mi amor/ Besar tus ojos/aspirar tu aliento/ son las cosas lindas/ que con tu amor/ grata ilusión/ son lo que ansío/

LA FE VERDADERA






En esta canción clásica de Los Romanceros, el trío es acompañado por un pianista boliviano, que estuvo muy pocos días en la ciudad. Lo realmente particular es que, a pesar de que la ejecución del piano es complicada, la grabación salió de una; no hubo que repetirla ninguna vez, y quedó excelente. Ese mismo pianista acompañó al trío en  la grabación del vals argentino “Soñar y nada más”. “Fe verdadera” fue grabada después por otros cantantes, entre ellos  el ecuatoriano Julio Jaramillo. Pero no podían competir con la versión de Los Romanceros, no sólo por la misma calidad del trío, sino también por la excepcional interpretación del pianista boliviano.

 “Fe verdadera” dice así:

Con la fe verdadera/ de mi alma noble y pura/ con íntima ternura mi corazón te consagré/ te dije que era tuyo/ te dije que te amaba/ que sólo en ti pensaba y así lo cumpliré/ Será porque te quiero/ que te amo con pasión/ a Dios en mi oración/ imploro su bondad/ Tu siendo mi esperanza/ lo íntimo de mi alma/ virgen a quien reclama mi corazón piedad/

Con la fe verdadera/ de mi alma noble y pura/ con íntima ternura mi corazón te consagré/ te dije que era tuyo/ te dije que te amaba/ que sólo en ti pensaba y así lo cumpliré/ Será porque te quiero/ que te amo con pasión/ a Dios en mi oración/ imploro su bondad/ Tu siendo mi esperanza/ lo íntimo de mi alma/ virgen a quien reclama mi corazón piedad/

ESO ES IMPOSIBLE



Esta pieza fue compuesta por   Ride Tico (aparece como Ray  Tico en el disco), el seudónimo de un trotamundos costarricense, quien de  paso por Medellín, se la entregó a Los Romanceros para que la grabaran. Hace parte de “Chacha linda”. Jorge Valle le hizo el arreglo y además, incluyó un solo de guitarra, que él mismo ejecuta, realmente bello. La letra dice así:

No me pidas/ jamás que te olvide/ porque es imposible/ no me ruegues jamás que te aparte/ de mi pensamiento/  el solo pensar que estaré sin ti/ es un sufrimiento/ Quítame la vida/ y no me atormentes/ No me creas/ que es tan fácil/ este sacrificio/ es igual que arrancarme del alma la fe/ la fe en Jesucristo/ No me pidas jamás lo imposible/ porque es imposible/ dejar de quererte/ poder complacerte/ dejar de adorarte/ eso, eso es imposible/.

No me pidas jamás lo imposible/ porque es imposible/ dejar de quererte/ poder complacerte/ dejar de adorarte/ eso, eso es imposible/.

SI ME QUISIERAS


Esta canción es de la autoría de Luis E. Pabón, integrante del trío desde 1957 hasta los primeros días de 1962. Además de esta pieza, también compuso otras que grabaron  Los Romanceros como, “Doris”, dedicado a Doris Gil Santamaría, señorita Colombia en 1957, “A la reina”, dedicado a Luz Marina Zuluaga Miss Universo en 1958, y  el bambuco “Loco frenesí”.
La letra de “Si me quisieras” dice así:

Para tus ojos/ para tu pelo/ esa boquita/ de labios rojos/ para ese cuerpo/ que tu dominas/ por ese garbo/ cuando caminas/ no hay frase alguna/ música, verso/ para elogiar/ toda tu hermosura/ Si me quisieras/ un  poquitito/ yo de rodillas/ te adoraría/ para cubrirte/ toda de besos/ y así entregarte/ toda mi vida/

Si me quisieras/ un  poquitito/ yo de rodillas/ te adoraría/ para cubrirte/ toda de besos/ y así entregarte/ toda mi vida/

EL MOCHILÓN

Esta fue de las últimas canciones, llamémoslas así, bailables, que el trío grabó. La otra del mismo estilo que grabaron en esos días, fue la pieza cubana “Cuidaíto compae gallo” que desde los años 30, se conocía por la interpretación del Trío Matamoros. “El mochilón” es una canción clásica del folclor colombiano. Fue compuesta por Efraín Orozco Araujo, de Soledad, Atlántico en 1946. Como hecho curioso, en ésta grabación Jorge Valle hace varias veces la voz primera. Casi nunca tomaba él ese papel. En el huapango llamado “El llanero”, compuesto por el mismo Jorge Valle, éste hace la voz primera en buena parte de la canción, y realiza todos los falsetes que allí se entonan.

¿Quién no recuerda esta canción “El mochilón”?:




Alumbra luna, alumbra luna, alumbra luna/ ay que ya me voy pa´ la montaña/ alumbra luna, alumbra luna, alumbra luna/ ay que ya me voy pa´ la montaña/ Ay, llevo en mi mochilón ay café y panela/ y mi corazón para Micaela/ llevo en mi mochilón ay café y panela/ y mi corazón para Micaela/ Llevo también mi tamborcito/ pa´ entonar un buen merengue/ llevo también mi tamborcito/ pa´ entonar un buen merengue/ Y cuando sale el sol/ ay por la mañana/ contigo yo estaré/ hombe en mi cabaña/ y cuando sale el sol/ ay por la mañana/ contigo yo estaré,/hombe en mi cabaña/

Alumbra luna, alumbra luna, alumbra luna/ ay que ya me voy/ pa´ la montaña/ alumbra luna, alumbra luna, alumbra luna/ ay que ya me voy/ pa´ la montaña/ Ay llevo en mi mochilón/ ay café y panela/ y mi corazón/ para Micaela/ llevo en mi mochilón/ ay café y panela/ y mi corazón/ para Micaela/ Llevo también mi tamborcito/ pa´ entonar un buen merengue/ llevo también mi tamborcito/ pa´ entonar un buen merengue/ Y cuando sale el sol/ ay por la mañana/ contigo yo estaré/ hombe en mi cabaña/ y cuando sale el sol/ ay por la mañana/ contigo yo estaré/ hombe en mi cabaña/
Llevo en mi mochilón/ ay café y panela/ y mi corazón/ para Micaela/ llevo en mi mochilón/ ay café y panela/ y mi corazón/ para Micaela/ Llevo también mi tamborcito/ pa´ entonar un buen merengue/ llevo también mi tamborcito/ pa´ entonar un buen merengue/ Y cuando sale el sol/ ay por la mañana/ contigo yo estaré/ hombe en mi cabaña/ y cuando sale el sol/ ay por la mañana/ contigo yo estaré/ hombe en mi cabaña/

DESENGAÑO

Esta canción es de Roberto de Moya, el músico cubano que dirigió un conjunto en las Emisoras Unidas de Barranquilla en la década de los cuarentas. Con este conjunto, Alberto González cantó en diversas ocasiones. En homenaje a su maestro, Alberto se la dio a conocer a Jorge Valle para que la grabaran con Pabón. Jorge le hizo los arreglos para el trío, y hace parte del disco “Chacha linda”. Este bolero dice así:



No me sorprende/ que hayas fingido/ que me querías/ si siempre tuve/ el presentimiento/ que me engañabas/ sólo lo siento/ por el cariño/ que te tenía/ y que pensaba/ que con el tiempo/ me adorarías/ Pero no importa/aquel cariño/ ya se ha extinguido/ y se ha trocado/ en odio profundo/ para contigo/ hasta el extremo/ que si intentaras/ volver a amarme/ te estrellarías/ en lo profundo de un cruel abismo/

Pero no importa/ aquel cariño/ ya se ha extinguido/ y se ha trocado/ en odio profundo/ para contigo/ hasta el extremo/ que si intentaras/ volver a amarme/ te estrellarías/ en lo profundo de un cruel/ abismo/

BENDICIÓN CELESTIAL





Esta es una canción que fue completamente arreglada por Jorge Valle. No tenía ningún renombre en Colombia hasta que apareció la versión de Los Romanceros. Ellos la interpretaron por vez primera con Copete, y luego la grabaron con Luis E. Pabón. La entrada con guitarra punteada es inconfundible, y fue creada por Jorge Valle. Luego, el trío la siguió repitiendo cada vez que tocaban esta pieza, tanto con Pabón, como con Tulio Parra. Es la primera canción que aparece en el disco Chacha Linda. “Bendición celestial”, es casi el himno del trío, y dice así:

Que dicha para mí/ cuando nos conocimos/ curaste mi pena/ y alumbraste mi sino/  Un hombre que te quiera como yo/ no hallás en tu camino/ Tu para mí, yo para ti/ así lo quiere Dios. / Toma mi vida gózala es tuya. / Parece que Dios quiere que tu y yo/ formemos nuestro nido/ Su bendición consagre nuestro amor/ para eso es que vivimos/

Un hombre que te quiera como yo/ no hallás en tu camino/ Tu para mí, yo para ti/ así lo quiere Dios. / Toma mi vida gózala es tuya. / Toma mi vida gózala es tuya. /
Un hombre que te quiera como yo/ no hallás en tu camino/ Tu para mí, yo para ti/ así lo quiere Dios. / Toma mi vida gózala es tuya. / Toma mi vida gózala es tuya. /

CUANDO TÚ ME QUIERAS






En los años 1958 y 1959 Los Romanceros grabaron varios números acompañando al 
magnífico cantante vallecaucano Lucho Ramírez. En un disco completo aparecen ellos como los acompañantes en ocho de las piezas, y en otro, lo hacen  en cuatro de las canciones. Todos  los arreglos fueron hechos por el maestro Luis Uribe Bueno. Al piano estaba siempre el gran músico barranquillero Juancho Vargas. Algunos de las interpretaciones de Lucho Ramírez con Los Romanceros son, “Cuando tú me quieras”, “Aquel”, “Bonita”, “Palmeras”, “Quisiera ser”, “Si no eras para mí”.
“Cuando tu me quieras” pertenece al cantante y compositor boliviano Raul Shaw Moreno, 
y fue uno de los grandes boleros en todo el continente a finales de los años cincuentas. 


La letra dice así:


Noche a noche sueño contigo/ siento tu vida en la mía/ cual sombra divina/ 
cual eco distante/ que apenas puedo oír/. Cuando tu me quieras/ cuando me veas sonreír/ vibrarán las campanas/ y alegres mariposas/ lucirán sus colores/ en suave vaivén/ Cuando tu me quieras/ cuando me digas que sí/ bajaré las estrellas/ para ofrecerte un día/ y rendirme a tu pies/ Subirán por tu balcón/ las flores que en rumor/ reflejarán el brillo/ el brillo de tus ojos/ cuando tu me quieras/
Subirán por tu balcón/ las flores que en rumor/ reflejarán el brillo/ el brillo de tus ojos/ 
Cuando tu me quieras/ cuando me digas que sí/ bajaré las estrellas/ para ofrecerte un día/ 
y rendirme a tu pies/

UN MINUTO DE TU AMOR

Alberto Granados era en 1957 un cantante reconocido y admirado en Colombia. Tenía una voz muy particular, suave, profunda y algo nasal. Inconfundible era también su apariencia, muy caballerosa y distinguida. Utilizaba unas gotitas para resaltar sus ojos azules antes de presentarse en público. Ese año vino a Medellín, y acompañado por Los Romanceros, se presentó en varios programas de la Voz de Antioquia, y en un teatro popular del sector de Guayaquil. Como era tan famoso, todas sus presentaciones atraían multitudes. Discos Sonolux, la empresa de la que era exclusivo, quiso que el cantante grabara algunos números con el respaldo del trío. Bajo la dirección del maestro Luis Uribe Bueno se efectuaron las grabaciones de las canciones “Un minuto de tu amor” y “Somos culpables”. Tenía este cantante alguna dificultad para medir bien las entradas que le correspondía hacer en las canciones. Por ese motivo, en las grabaciones Uribe Bueno le pedía a todos los demás músicos, que le pusieran cuidado al momento en que  entrara Alberto Granados, para que todos entraran al mismo tiempo, es decir, que lo esperaran un instante hasta que él lo hiciera. El maestro también le decía a Alberto González, “Albertico dale la entrada”, y éste, con una palmadita en el hombro le indicaba a Alberto Granados, el momento preciso para entrar.




“Un minuto de tu amor” es un bolero sumamente popular, interpretado por muchísimos conjuntos, tanto tríos tradicionales, como agrupaciones más modernas. La letra de la canción dice así:

Hay un solo corazón que ha de quererte más/ encuentre o no razón/ Hay para quererte a ti/ un solo corazón/ y yo lo tengo aquí/ Muchos siglos de dolor y muchos de pesar/ me amenazan caer/ es que me amenazas tu/ con no quererme dar/ tu vida y tu querer/
Hay un solo corazón que llegaría al sacrificio por ti/ si tu le dieras un minuto de amor, lo dejarías tan feliz/ un minuto de amor/ Un minuto de amor/ yo sé que mi canción te lo puede robar/ un minuto de tu amor con siglos de dolor/ te lo puedo pagar/

Hay un solo corazón que llegaría al sacrificio por ti/ si tu le dieras un minuto de amor, lo dejarías tan feliz/ un minuto de amor/ Un minuto de amor/ yo sé que mi canción te lo puede robar/ un minuto de tu amor con siglos de dolor/ te lo puedo pagar/un minuto de tu amor/

TIERRA ANTIOQUEÑA

Esta es una guajira de Lucho Bermúdez. Los Romanceros la interpretaron a principios de los años cincuentas, cuando actuaron en el intermedio de la presentación del internacional trío Los Panchos en Medellín. También la tocaron, en un programa en la Voz de Antioquia en 1951 con la orquesta de Lucho Bermúdez, haciéndole el coro a Matilde Díaz. Existe una fotografía que recuerda este evento. La versión grabada se hizo alrededor de 1953, cuando Enrique Aguilar hacía parte del trío. Ya se escucha potente la voz de Alberto González, y además éste hace los silbidos, que imitan los pájaros que cantan en las montañas antioqueñas. La letra de la canción dice así:



Tierra antioqueña/ música viva/ maizal al viento/ canto de arriero/ Marco es tu cielo/ lleno de ensueño/ y  tus mujeres/ son  los luceros/ Cuando me aguardes en mi cabaña/ antioqueñita no desesperes/ que yo te llevo dentro del alma/ como a mi virgen de Candelaria/ Antioqueña, antioqueñita/ eres el alba que va naciendo/ sobre la cima de mis montañas/ eres el alba que va naciendo/ sobre la cima de mis montañas/

Antioqueña, antioqueñita/ eres el alba que va naciendo/ sobre la cima de mis montañas/ eres el alba que va naciendo/ sobre la cima de mis montañas/

NAVIDAD SIN AMOR



NAVIDAD SIN AMOR


Esta es la única canción con motivo navideño que grabó el trío. 

La letra dice así:
Oh, qué triste navidad/ voy a pasar sin ti/ solito aquí en mi hogar/ y tu lejos de mí/ 
Oh qué triste navidad/ dónde estará mi amor/ esta noche de paz/ de nuestro redentor/ Mi amor está ausente/ mi amor está lejos/ noche de paz, noche de amor/
/ Oh qué triste navidad/ dónde estará mi amor/ esta noche de paz/ 
de nuestro redentor/ Mi amor está ausente/ mi amor está lejos/
Que triste se ve el arbolito/ y el ledo que cuelga/ sus lágrimas tiernas/ 
Y llora porque tu te fuiste/ y juntos lloramos nuestra soledad/ Oh, qué triste navidad/ voy a pasar sin ti/ solito aquí en mi hogar/ y tu lejos de mí/

DESDE QUE LLEGASTE

Esta canción y la siguiente, “Navidad sin amor”, marcan el inicio de una gran época
de grabaciones de Los Romanceros. Esta es la primera canción grabada en la que se aprecia la voz de Alberto González casi completamente desarrollada, con una muy buena potencia Ya en el año 1952 Enrique Aguilar está con el trío, y se empieza una serie de grabaciones de discos de 78 RPM  y del disco de larga duración titulado “Nocturnal”. Luego, con Copete, Luis E. Pabón y con Tulio Parra continuarían sin interrupción las grabaciones, hasta culminar con el disco “Quiero amarte”, que fue la última producción de Los Romanceros, a mediados de los años setentas. 



La letra de este bolero es así:

Desde el instante en que llegaste a mi vida/ sentí en el alma una pasión enloquecida/ 
que me atormenta/ que no me deja ya vivir/ sin sentir tu amor/ Tenerte siempre a mi lado yo quisiera/ para calmar esta ansiedad que me devora/ que me consume/  si no me quieres yo no sé/ que será de mí/
Eres en mi vida/ mi único consuelo/ eres mi felicidad/ y por eso anhelo/ 
que estés a mi lado/ para así no sufrir más/ Pero yo espero que me quieras algún día/ como en mi vida tantas veces lo he soñado/ y que me quieras y así por siempre yo seré/ feliz/
Eres en mi vida mi único consuelo/ eres mi felicidad/ y por eso anhelo que estés a mi lado/
para así  no sufrir más/ Pero yo espero que me quieras algún día/ como en mi vida tantas veces lo he soñado/ y que me quieras y así por siempre yo seré/ feliz/

EL SABROSON

Esta canción hace parte del primer disco que grabaron Los Romanceros en Medellín. 
Es un porro compuesto por Alberto González, primera voz del trío y recuerda a la añorada Barranquilla, de la que Alberto había salido hacía pocos años. La  canción fue muy bien arreglada por Lito Paniagua y él mismo hace en algunos apartes  la primera voz. 



La letra es así:


Cuando empiece la parranda/ todos van a desfilar/ cuando empiece la parranda/ 
todos van a desfilar/ a bailar este gran porro/ por su ritmo y su compás/ a bailar este gran porro/ por su ritmo y su compás/ La mujer barranquillera/ cuando se pone a bailar/ la mujer barranquillera/ cuando se pone a bailar/ todo el mundo le abre rueda/ para verla caderear/  todo el mundo le abre rueda/ para verla caderear/
Este porro que yo canto/ es el porro sabrosón/ este porro que yo canto/ 
es el porro sabrosón/ Es el porro colombiano/ origen de mi nación/ es el porro colombiano/ origen de mi nación/ Esta tierra tan querida/ nadie la puede olvidar/ Esta tierra tan querida/ nadie la puede olvidar/ Es mi linda Barranquilla/ que en el mundo no hay igual/ es mi linda Barranquilla/ que en el mundo no hay igual/

Ay que ver a mi negrita/ cuando se pone a bailar
Esa negra sí es candela/ cuando se pone a bailar
Cómo zumba la cadera/ cuando se pone a bailar
Cómo mueve la cintura/ cuando se pone a bailar
Ay que ver a mi negrita/ cuando se pone a bailar
Cómo zumba la cadera/ cuando se pone a bailar.

lunes, 7 de febrero de 2011

TRISTE DESPERTAR





En 1948 Los Romanceros viajaron a Cartagena a efectuar 
sus primeras grabaciones. 
Una de las cuatro canciones escogidas, fue este pasillo de Francisco Paredes. Lo grabó por vez primera, Ignacio Corsini en el año 1927. Tiene una letra sumamente poética. En la interpretación de Los Romanceros se oye el dueto de voces de Alberto González y Ulpiano Morales, con la primera guitarra de Jorge Valle. Puede apreciarse, la poca potencia que tenía en ese entonces la voz de Alberto González. 


La letra es la siguiente:

Un bosque umbrío de perfumes lleno, 
silencio, soledad, completa calma;
libre de engaños y al dolor ajeno 
y un mundo de ternuras en el alma. 
Bajo el ramaje de álamos espesos,
dormida, sin rumor en la laguna;
una barca, un idilio, y muchos besos 
y detrás de los álamos, la luna. 
¡Que sueño aquel!
Me desperté llorando
porqué ni barca ni laguna vi. 
Y al ver que sólo soy feliz soñando... 
para seguir gozando, me dormí. 
Ámame sí, despiertos alma mía 
tu sola puedes realizar mi sueño 
Y mi lecho sea tu seno marfileño;
para soñar despierto que eres mía.

sábado, 25 de diciembre de 2010

SERENATA DE AMOR

Esta es una canción criolla de Jaime R. Echavarría, y fue de 
las cuatro canciones que grabó el trío en Cartagena. Cuando el compositor la escuchó, felicitó a Jorge Valle, George, como él le decía, por el arreglo que le había hecho. “Muy bien George, muy bien.



La letra dice así:
Se va llenando la noche/ con rumores de canción/ y se 
enreda en tu ventana/ mi serenata de amor/ las estrellas quedamente/ empiezan a susurrar/  se va llevando la noche/ mi serenata de amor/

La luna se vuelve plata/ cuando cae en el maizal/ y el viento 
se va llevando/ las notas de mi cantar/ es la noche de mi tierra/ que se ha vuelto corazón/ Con ella voy adornando/ mi serenata de amor/ Voy a dejarte mis quejas/ muy adentro de mi alma/ voy a cambiar tu desdén/ por un poco de esperanza/ Fue para ti solamente/ mi sentida serenata/ que forjaron las estrellas/ y el viento de mis montañas/
Se va llevando la noche/ mi serenata de amor/

miércoles, 15 de diciembre de 2010

EXPERIENCIA

Esta fue otra de las cuatro canciones grabadas en Cartagena para discos Fuentes. 

El compositor es Ulpiano Morales, que era integrante de Los Romanceros en ese año de 1948. En esta canción, y en otras de las que se grabaron en esta primera época del trío,se percibe la exagerada pronunciación del sonido “s” de parte de  Alberto González.

Con el tiempo él fue mejorando ese sonido. 



La canción dice así:

Por caricias fingidas y por falsas promesas/ por una mujer mala cambié mi corazón/
Yo fui bueno con ella, pero ella fue perversa/  y tan sólo amarguras en mi vida dejó/ Yo no había imaginado jamás que la nobleza/ ocasiona perjuicios en los casos de amor/ Yo fui noble con ella, por eso de tristeza/  inundó mi existencia y burló mi dolor/. Por eso compañero me conmueve/ pensar que sufres y lloras por amor/ Yo que sufriendo estoy sé lo que duele de una mala mujer una traición/ Escucha, mi experiencia quiere hablarte/ mi consejo  mucho te servirá/ Aprende como tratas las mujeres, y en amores jamás fracasarás/.Yo quiero que te sirva de ejemplo mi tristeza/ y otra vez no te entregues con todo el corazón/ Si quieres que te burlen trátalas con nobleza/ si quieres que te amen trátalas como son/ Del amor me quedaron tan sólo desengaños/ marchitas ilusiones y honda desolación/ Amé mucho y por eso me enseñaron los años/ que son penas futuras las penas de amor.

Como se observa, la letra de la canción no está muy en la
linea de las canciones que serían después la especialidad del trío. Más que romántica, es una canción de despecho.
Ulpiano llevaba una vida muy bohemia y de mucho conflicto y hasta agresiones, con su compañera de esa época.
La cuarta canción que grabaron Los Romanceros en 
Cartagena, nunca fue publicada. Era una canción colombiana llamada “Rosa linda”. Al compositor no le pareció acertada la adaptación que le hizo el trío, y negó el permiso de circulación. Si esa posición siguiera vigente hoy en día, nunca podrían hacerse adaptaciones y arreglos novedososa la música tradicional; no habría evolución. Como se verá más adelante, algo parecido sucedió cuando Los Romanceros interpretaron como bolero, el pasillo
“Me volví viejo”.